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2025/07/01
Llamamos para entrar en la abadía y nos recibe desde una garita una especie de licántropos humanoides mutantes: Otto Belview (25 años en servicio) y Zygfrek Belview (40 años en servicio).
Entramos al recinto y mientras nos llevan hasta el Abad vemos algunas instalaciones, pozos, unos espantapájaros a modo de guardianes, otra criatura castigada encadenada a un poste: Marcena (10 años en servicio).
Accedemos a la abadía y en una mesa de comedor nos encontramos a una palidísima muchacha (Wasílica). De fondo un jovencísimo vestido de blanco y con cierta luminosidad está interpretando una melodía. Nos invita a cenar.
Parece conocer al abuelo de Barek y el apellido de Elanor. Comenzamos una ronda de preguntas y respuestas mutuas.
“Durante los primeros doscientos años me desesperé un poco …”
“Tatiana se arrojó desde la torre del castillo …”
Cree que Strahd no es feliz y está pensando en entregarle a Wasilika para que esté con él eternamente.
Un mal mayor existe en el valle. Fue lo que convirtió a Strahd en Vampiro.
Nos cuenta que en las nieblas que rodean el valle hay criaturas que hacen que las almas de los fallecidos no puedan salir de valle, creando un eterno ciclo.
En Bereth Tatiana se encarnó en una chica pero el Burgomaestre y el sacerdote local la matan por miedo. Strahd se enteró y anegó la ciudad con una riada. Salimos de esa casa y mientras nos vamos hablando y discutiendo el nuevo destino un campesino viene hacia nosotros: “El burgomaestre. Las ovejas!”