059 — Días del pasado pasado
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Días del pasado pasado
Del cadáver de Baba Lysaga, Um-Raqq consigue recuperar su corazón casi intacto. Laura corazón de piedra, nos pide que la acompañemos al círculo de menhires. Al cruzar el río Barek no parece estar cómodo nadando y hay que echarle una mano.
Um-Raqq y Laura se quedan en el centro del círculo. Laura pide que invoquemos a su hermana Yenni dientesverdes, la tejedora del pantano.
Lore from the past!!!
Cuando Um-Raqq la invoca parece que el tiempo corre hacia atrás tanto que vemos una Barovia soleada. Strahd está allí mismo en lo que ya no es una marisma pantanosa sino una llanura fértil. Enfadado, cierra el puño y vemos como un torrente baja desde las montañas arrasando todo a su paso, incluyendo el pueblo, su gente, sus casas y su ganado.
El sol comienza a girar de nuevo hacia atrás un par de ciclos. Estamos en medio de la noche. Strahd está en medio del círculo retorciéndose de dolor mientras escuchamos los gritos de una mujer en una hoguera en Berez.
De nuevo retrocede el sol un sólo día. Ireena está en un círculo con Strahd. Ambos son felices. Strahd le pide que le acompañe para conseguir por fin todo lo que siempre han deseado. Ella le pide permiso para al menos despedirse de su familia.
El tiempo sigue retrocediendo cientos de años. Berez no es más que una colección de cabañas en torno al camino. Cinco mujeres vestidas con pieles y hojas están atadas en menhires. Cuatro de ellas ya están muertas. Strahd y Baba Lysaga están en medio del círculo. La última superviviente susurra algo en lo que parece ser una variante muy arcaica de la lengua druídica de los bosques: “Se han ido, nuestras señoras están muertas!. Baba Lysaga le clava un puñal en el pecho, le arranca el corazón y se lo entrega a Strahd.
Retrocedemos de nuevo en el tiempo. Ya no hay Berez. Vemos al dragón y al ejército en la colina. Baba Lysaga también está allí, reconoce a Um-Raqq y se lanza contra él. Está a punto de golpearlo pero un brazo le atraviesa el pecho y le arranca el corazón. Aunque no ha sido su brazo, Um-Raqq siente que su brazo estaba involucrado en ese contraataque. Baba Lysaga se deshace y en su lugar hay una joven de pelo negro. La chica pega un bocado al corazón.
Volvemos a estar en el presente y en el círculo de piedras. El pantano ahora mismo sigue siendo hostil y salvaje pero no es maligno. Es simplemente un pantano. Le entregamos la piedra verde a los cuervos para que la lleven a los viñedos.
En una elevación de una ciénaga vemos un túmulo con una estatua de una joven campesina. Su epitafio dice: “Para Marina. Las brumas se la llevaron.” El pedestal de la estatua tiene forma de urna y Barek la abre con todo respeto para encontrar un montoncito de huesos calcinados. El plan es depositarlos en el cementerio de Argimbosholt para que reposen. Si alguna vez nos encontramos con el abad el plan es decirle que en efecto, había un túmulo pero el pantano y el agua se llevó cualquier tipo de resto.
Elipsis para describir el viaje de vuelta hasta Argimbosholt transportando los restos de Marina, el tesoro y el cráneo de Argimbost. Tres días de viaje penoso entre agua y nieve. Subimos el cráneo y lo colocamos en su lugar completando los restos del dragón. Una luz sube recorriendo todo el cuerpo y escuchamos una carcajada mientras una luz plateada sube atravesando cielo, nubes y oscuridad.
Mientras la almenara esté encendida y estemos en Varsovia tendremos los siguientes beneficios:
+1 a la clase armadura.
+1 a las tiradas de salvación.
Vladimir el malo sube por la escalera hacia nosotros. Con cada paso su aspecto va cambiando, su piel se va llenando, una luz cubre a ambos (Vladimir el malo y Godfrey).
Le entrega a Vladimir (el bueno) un espadón +2, a Barek un símbolo sagrado del señor de la mañana y un símbolo sagrado de los cuervon (Holy Symbol of Ravenkind). Ambos, Vladimir el malo y Argimbost, desaparecen fundidos en un abrazo.