086 — La caída de la abadía

2026/10/19

Reparto


El grupo recapacita un poco frente al cadáver del abad tratando de pensar qué hacer con la veintena de mestizos que les miran temerosos. Ireena, siguiendo los consejos de Barek y Um-Raqq, les propone que hagan de la abadía su hogar si se comprometen a no amenazar a los ciudadanos de Krezk.

Elanor, en el interior de la torre, escucha los lamentos que vienen desde la parte superior. Con sigilo se acerca hasta una primera planta donde escucha una conversación que un ser bicéfalo está manteniendo consigo mismo. Es una criatura con una morfología compuesta a base de piezas que parecen pertenecer a un oso, a un crustáceo, … todo muy variado.

El laboratorio está lleno de enormes diapasones sintonizados con distintas frecuencias que emiten gemidos musicales con cada relámpago que los golpea. Elanor casi es descubierta cuando un trueno hace resonar los diapasones y falla una tirada de salvación.

Se consigue escabullir hasta la siguiente planta donde otra parte del laboratorio alberga dos camastros bandeja. En uno de ellos está Basílica tumbada y en el otro no hay nada pero parece que estaba pensado para que Ireena hiciese una transferencia de su alma.

En el patio Um-Raqq falla estrepitosamente tratando de convencer a los mestizos de que depongan las armas y al final tiene que ser Barek el que lo consiga.

Rosita sube corriendo a buscar a Elanor torre arriba seguida de Urieth que trata sin éxito de aplacar el desconcierto del mestizo. Al no conseguirlo este activa un mecanismo y un ataque psíquico impacta a todos los que están en la torre. Elanor percibe en el ambiente algo que le recuerda a su estancia en el paso de Solenka, cuando en el entorno de Rahadim se escuchaban los lamentos de todas sus víctimas.

Barek recuerda que algo relativo a Kelembor está siendo corrompido en la torre así que sale corriendo torre arriba. El laboratorio ahora mismo es un hervidero de crepitar en torno a una reliquia que Barek reconoce de inmediato. Es La Aguja del Tránsito tallada por su abuelo que fue robada del templo de Kelembor. La aguja servía para ver dónde se encontraban las almas y el abad parece haberla alterado para que en lugar de eso modifique hacia dónde se desplaza un alma. La de Ireena hacia el cuerpo de Basílica.

Elanor ve un cofre con 6 botellas de líquido rojo etiquetadas en lengua celestial. Más truenos y relámpagos hacen temblar toda la estructura de la torre que amenaza con derrumbarse de manera inminente. Barek trata de pedir una intervención divina pero Kelembor no escucha sus súplicas así que de una manera más pragmática le mete un martillazo a La Aguja y la desencaja del mecanismo.

En cuanto la sujeta para llevársela, una visión se apodera de su mente. Ve el pasado de la Aguja del Tránsito con su abuelo tallándola. Unos bistani transportando unas ánforas y dejándolas en la abadía … De las ánforas salen unos no muertos que atacan el templo y roban la aguja … La aguja es entregada de vuelta a los bistani que se la llevan a Barovia.

La torre parece estar a punto de derrumbarse. Ireena pide a los mestizos que se retiren por si la torre se cae. Um-Raqq y Vladimir tratan de abrir dos celdas en las que aún quedaban mestizos cautivos que podrían quedar aplastados. Um-Raqq abre la suya sin problemas pero Vladimir no puede con el candado.

El trueno que golpea el mecanismo vuelve a forzar nuevos ataques psíquicos que esta vez los aventureros pasan sin problema. Barek está liberando a Basílica y esta se resiste a irse porque el abad prometió completarla. Una de las vigas del techo se desprende reventando uno de los contenedores de líquido verde que gotea hasta la planta media.

Finalmente todos menos Basílica salen de la torre, Vladimir libera a la última mestiza y la torre se derrumba sobre sí misma.

Examinando el cofre con los frascos, Um-Raqq sí que es capaz de leer las etiquetas de texto en celestial. Son pociones de curación suprema y permiten recuperar 10d4 + 20 puntos de vida.

Todos suben de nivel.