073 — Debéis procurar que vuestra compañera no se caiga por un barranco
2026/07/13
Reparto
Se comienza a planear el viaje hasta las puertas de ámbar. La banda pide Mordenkainen que los transporte hasta alguna de las paradas que tenían pendientes pero él se niega alegando que tienen cosas que encontrar por el camino: “Entonces, joven bárbaro, debéis procurar que vuestra compañera no se caiga por un barranco.”
Van a atravesar el bosque de norte a sur. Bajando desde la alta montaña hasta las lindes del bosque empiezan a ver pinos, abetos y hayas. Hay una diferencia sustancial con este bosque hace meses. Se escuchan pájaros, pequeños roedores, cursos de agua. Incluso las ramas les golpean menos que en sus anteriores viajes.

La banda encuentra unas ruinas en medio del bosque. Elanor se acerca a investigar y encuentra los restos de un hogar derruido. En el interior encuentra un símbolo de la orden del Dragón. Parece ser un antiguo puesto de vigilancia. Suben entre todos con más o menos dificultad y hacen el descanso en la atalaya. Parte del primero piso de la torra está confundido en la propia pared de la montaña.
En el límite del horizonte visual de Elanor se ve una columna de humo. Mañana por la mañana la banda partirá hacia allá.
Vladimir reconoce muy pobremente algunas partes de las estructuras de la atalaya. En algún momento nota como una sensación de estar acompañado mientras examina los restos. Como que los ecos del pasado le acompañan.
Vladimir escucha una voz a su espalda. Rosita le arenga para que reconozca su faceta de líder. Luego delante de todos los demás trata de que tracen un plan. Tiene los mapas parciales del castillo que dibujó cuando estaba infiltrada en las catacumbas.
Recordatorio de que antes de enfrentarnos a Strahd se debe destruir El corazón del dolor para poder empezar siquiera a hacerle daño. Es casi seguro que esté protegido por su servidor más leal: Rahadim.
Rosita (infiltradora) junto a Harald (cuerpo a cuerpo) y Floro (envenenador) formaban la banda de asesinos “Lo último que verás”. La banda ya estaba envejeciendo y llegado cierto momento Rosita se planteó su futuro. Ambos, Floro y Harald, murieron y le dieron la cobertura y credibilidad suficiente a Rosita para ejecutar su plan de matar a Strahd.
Aunque la banda se asusta un poco ante tanta sinceridad por su parte en realidad no parece que les vaya a abandonar de manera inmediata. Según ella es sólo porque no se quiere dejar temas pendientes sin hacer.
En una tirada ÉPICA (32), con ayuda de la inspiración bárdica de Elanor, Urieth consigue atravesar el manto que cubre Ravenloft para comunicarse con su hermano.

Llegan hasta un claro en el que parece que estaba originándose la columna de humo. Ven a alguien atado en una rama de un árbol haciendo guardia. Elanor, sin que se percate nadie, se coloca a su lado usando invisibilidad.
Elanor ha sido sumamente precavida tratando de forzar una reacción de la silueta. Descubre que es un humano muerto y desangrado por su cuello cortado. Debajo del árbol hay un campamento. Todos están muertos. ¿Todos? No. Una mujer joven agonizante sigue viva a duras penas. “Sólo era uno. Los ojos como … las voces … Había voces. El elfo.” Rahadim.